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12/3/17

Samurai Jack


Os voy a hacer una pequeña confesión: no llegué a ver Samurai Jack cuando era pequeño. Quizás porque lo echaban a unos horarios que no coincidían con mis rituales matutinos, o tal vez porque prefería otras series como el Laboratorio de Dexter, Clone Wars, a veces las Supernenas (que obviamente eran para niñas y mis ojos NO debían verlas (a la mierda que fuera "de chicas", esa serie pateaba culos Y LO SABÉIS)) pero de las series de Tartakovsky nunca llegué a ver Samurái Jack ni a enterarme siquiera de su existencia. ¡Coño, si vi antes hasta Korgoth el Bárbaro!

Asi que me enteré mucho más tarde de que esta serie existía, y hasta el año pasado no llegue a empezar a verla. Sí, ha sido la infancia de muchos de los que moran por este blog y alguno de los que forma parte de esta amalgama de artículo, pero por la parte que me toca, ni papa. Que, oye, es cierto pues que no voy a cargar con tanta experiencia viendo la serie, pero en la parte positiva, puedo comentaros desde el punto de vista de un novatillo que tal está. A lo que quiero llegar es a que mis impresiones de esta serie son actuales, y sin verse intoxicadas por la nostalgia, puedo deciros... Esto es la polla.

Pero ¿qué podemos esperar de esta serie? Bueno, primero tendré que volver a hablar de su creador Genndy Tartakovsky. Responsable de la gran mayoría de series que veíamos los que nos crecimos en los 90, Samurai Jack podría decirse que es su serie más adulta, y la que mejor ha envejecido.

Hablamos de una serie con un concepto la mar de interesante. Samurai Jack, para aquellos que como nosotros vivan en una cueva y no hayan disfrutado de la serie en su día, nos pone en la piel de un samurai que debe hacer frente a Aku; el dios de la absoluta maldad. El malo de la historia, Aku, envía al futuro a la única persona capaz de detenerle, a un momento en el que a Aku le habría dado tiempo de conquistar el mundo para él, y llenarlo de sus miles de esbirros. Asi que el protagonista de la historia, Samurai Jack, tendrá que intentar viajar de vuelta al pasado para detener a Aku ¡Y lo mejor es que todo esto nos los cuenta el propio Aku en el opening!


Pero si profundizamos un poco más en el primer capítulo, que es una jodida maravilla, amplía más todo esto. El padre de Jack, que hizo frente a Aku en su día, sella al malvado espíritu bajo un árbol mágico gracias a  una espada forjada para dañar únicamente a todo lo malvado. Tiempo después, Aku escapa de su prisión y decide hacerse con el mundo, comenzando por la aldea de nuestro protagonista, debiendo Jack detener al infame Aku. Para ello, es enviado por sus padres, siendo aún un niño, por todo el mundo, dominando con distintos maestros todas las técnicas de lucha existentes. Ya hecho un hombretón, Jack vuelve y se enfrenta a Aku, quien en todo este tiempo ha sometido Japón, así como su aldea natal. Gracias a sus habilidades y a la katana mágica de su padre, Jack le rompe la madre a Aku, pero éste le envía en el último instante a un futuro distópico en el que el malvado espíritu es amo y señor del planeta. ¡Y todo esto te lo cuentan en el primer capítulo sin apenas diálogos!

Esta sinopsis es lo único que necesitamos para situarnos en la historia. Es simple, pero efectiva, y a partir de ahí y del segundo episodio se desarrolla la serie, en sus primeras cuatro temporadas, antes de que terminase sin darle un cierre a la trama, en una sucesión de episodios autoconclusivos en los que:
-Samurái Jack intenta salir del status quo (matando a Aku o viajando en el tiempo).
-Samurái Jack desface algún entuerto.
-Samurái Jack se mete en un problema o derrota algún secuaz de Aku.
Porque, ya sabéis, todas las series animadas de antaño TENÍAN que mantener un formato episódico autoconclusivo POR HUEVOS. Aunque luego hay episodios en los que varía el esquema, normalmente suele ser así. Tened en cuenta que hasta que no empezó la revolución de Hora de Aventuras las series de dibujos animados no empezaron a meter cosas complicadas en sus tramas, asi que en líneas básicas la mayor fortaleza de Samurái Jack es jugar con este status quo, porque le interesa tirar más hacia otros senderos.

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Dios todopoderoso

¿Y cuales son esos senderos? ¡Pues la acción! Samurai Jack no sería la misma sin sus escenas de acción. Acción espectacular animada de puta madre, dinámica y fácil de seguir, es pura adrenalina de espadas, explosiones, y muchas muertes (sin sangre, que al fin y al cabo era una serie infantil). Todos los episodios de la serie juegan con la idea de que Samurai Jack se juega el cuello al límite en cada momento, ayudando así a crear más drama y tensión.
No solo destaca por eso, ojo. Tenemos buena caracterización de los personajes, y aunque hay pocos fijos, los pocos que aparecen siempre están llenos de personalidad. Está por ejemplo el Escocés, que es uno de los más queridos por el fandom,no no he visto shipeos del Escocés y Jack teniendo sexo so pervertidos u otros personajes que aparecen en un solo episodio, pero dejan huella fácilmente. Aparte del propio Jack y Aku, que son un dúo prota-malo bastante carismático de por sí.

Pero el principal atractivo de esta serie no es su trama, sino su animación, que sólo puedo definir como una obra de arte. Sí, puede que te cueste procesar esto, porque ¿cómo puede ese estilo minimalista y poligonal de Las Supernenas ser una obra de arte? ¿No molaba este estilo por lo zafio de su humor y sus diseños, precisamente? Bueno, déjenme intentar explicarles la grandeza de esta serie. Samurai Jack podría perfectamente ser una serie muda, y seguiría siendo la polla. La mayoría de los capítulos tienen muy pocos diálogos, y es que la serie tiene una composición, unos juegos de luces, unas coreografías y una forma de explicarte perfectamente todo lo que está pasando de forma únicamente visual, que no le hace falta una trama complicada ni unas conversaciones trascendentales con mensajes profundos. Todo te lo da el propio dibujo. Sí, el estilo no es precisamente el más bonito del mundo, pero los animadores juegan tanto con las posibilidades que ofrece, con los escenarios, las luces y la comunicación corporal de los personajes, crean un mundo tan uniforme a la par que caótico y explotan tan bien los recursos de un estilo tan simple, que el resultado es, e insisto con esta afirmación, una obra de arte. Sólo tenemos que ver capítulos como el de la mansión encantada (posiblemente mi favorito, con excusa del capítulo del escocés, por supuesto), o el propio prólogo, sin ir más lejos, para apreciar esto. 
También hablar de esta serie significa hablar de la nostalgia. Básicamente porque esta serie incluye adrede muchas referencias nostálgicas a series, cómics, y películas de la infancia de Tartakovsky. Así, tendremos 3 o 5 episodios que nos recordarán a Frank Miller, música ochentera a toda caña, bailes de discoteca, escoceses con metralletas e incluso un episodio entero dedicado a Alicia en el País de las Maravillas. Ah, y mucho manga y anime, sin dudarlo, incluyendo incluso referencias al cine japonés.

Momentazos míticos como este abundan durante toda la serie.

¿Mi episodio favorito de la serie? Pues es algo difícil de pensar. Siemrpe creo que estas cosas son muy personales, y que al final todos acabamos haciendo el mismo análisis, llegando a las mismas sosas conclusiones sin gracia, sin haber llegado a decir nada de verdad.

Si quiero elegir un episodio podría deciros que vierais "El nacimiento del mal", donde viajan a años antes de la existencia de Jack para explicar el origen de Aku, pero no sería justo porque son dos episodios en vez de uno. Podría hablar de lo maravilloso que es el Escocés, pero me consta que eso ya lo deberíais saber todos. O tirar de lo fácil, e irme a una de esas listas de mierda colgadas por Internet, que no dejan de recomendar los mismos episodios una y otra vez al punto de que te subes mucho el hype al verlos y acabas decepcionado porque te habías montado unas expectativas de la ostia por culpa del artículo. Si elijo un episodio tiene que ser porque en el fondo estoy pensando en los lectores, y les estoy recomendando algo que en menos de 20 minutos destile la pura esencia de Samurai Jack, un episodio que no necesite absolutamente nada por parte del espectador, y que al mismo tiempo sea una jodida maravilla visual.

Así que yo voy a ir con el tercer episodio (no tiene perdida, en realidad todos los episodios están numerados y lo de las temporadas es una mera cuestión de organización). El tercero, sí. El que va después del segundo episodio. Después del segundo. El primero está bien, te enseña como llega Samurái Jack al status quo y cómo consigue su nombre... pero el segundo es pura antesala del tercero. Que es ya el apoteosis. Con la carrera apenas empezada, Tartakovsky cogió el toro por los cuernos y decidió soltar todo el arsenal de primeras.

¿Nunca os toca los huevos cuando los villanos en las series infantiles se encuentran por primera vez con el héroe y deciden subestimarlo, dar discursitos, o ignorarlo? Pues Aku, en cuanto se entera de que Samurái Jack ha regresado de su viaje en el tiempo ENVÍA A TODO SU PUTO EJÉRCITO. Así como os lo digo. El tercer episodio empieza con la élite de la élite de Aku yendo a matar al prota.

Y no son spoilers, ojo: todo el episodio es eso. Una épica y cataclísmica batalla entre Jack, y cientos de los mejores esbirros hijoputas de Aku, ni más ni menos. Puede parecer algo simple, pero precisamente por eso define la gracia de la serie. En 20 minutos vemos escenas de acción impresionantes, peleas al más puro estilo japonés, explosiones, y espectacularidad de todos los colores, Jack desatado al mismísimo comienzo de la serie dejando claro que él es el único que puede hacer frente al malo de turno. Y ahí vemos lo devastador de la sinopsis: Samurai Jack es un tipo solo contra toda una armada, todo un ejército, todo un mundo que solo quiere matarle, lejos de cualquier amigo, o familiar. Si queréis empezar por algún sitio, empezad por aquí, y si este episodio no os convence, nada lo hará. Menos el Escocés porque es pura gloria visual

En definitiva, Samurai Jack no es una serie humorística ni dibujines para los críos. De hecho, me sorprende que se emitiese en un canal infantil, porque a fin de cuentas es una película de samuráis. Una obra que a un niño pequeño probablemente le va a aburrir. Es que, es más, se notan tanto los tintes adultos de esta serie que, cada vez que Jack corta a un enemigo por la mitad y tratan de disimularlo haciendo sus interiores como si fueran las piezas de un robot, tú sólo puedes ver un pegote de censura cutre al estilo Chupa Chups de Sanji donde deberías estar viendo sangre e intestinos. Eso es lo único que le falta a esta serie para ser perfecta; sangre. Porque se nota a la legua que su trama, mensajes y universo son un intento capado por hacer una serie animada para adultos, cuyo único pecado es haber nacido en una época en la que el anime no estaba tan de moda como ahora, y el concepto de dibujos seguía siendo concebido como única y exclusivamente para niños pequeños. Tanto es así que los ruidos de caricatura que meten de vez en cuando para disimular que esta serie es una peli de samuráis disfrazada y decir "ey, niños, esto es divertido, quedáos y haced que vuestros papis no llamen a Cartoon Network para cerrarnos el chiringuito por contenido inapropiado" quedan totalmente fuera de lugar. Un pegote que casi arruinan la experiencia general. Probablemente, si Samurai Jack fuera un producto actual, tendría el enfoque que buscaba. Uno adulto, con sangre y violencia sin censura, sin andarse con chiquitas a la hora de tejer su trama, ya que ahora no tiene que entenderlo un niño, sino atraer a un adulto. Un producto de Adult Swim que tratase de contarnos algo, en lugar de hacer chistes de pollas y vísceras. Una serie que no tuviera que morderse la lengua ni contenerse a la hora de mostrar lo que quiere mostrar. En definitiva, algo más.

OH WAIT!!

¿Lo veis? Se notaba a la legua a qué público iba dirigida esta serie. Y, sobre todo, se notaba que Cartoon Network eran los únicos que les habían comprado la idea, y les estaban censurando. La verdad, me encanta la idea de que finalmente vayamos a ver no sólo el final de la serie, sino su verdadera forma. La cara que sus creadores quisieron mostrarnos, pero no pudimos ver debido a su  público objetivo. Si no la cagan, este año vamos a ser testigos del retorno más épico desde Ash vs Evil Dead, y ante esta increíble noticia yo sólo puedo decir...

DIOS  BENDIGA  AMÉRICA

Asi que bueno, Samurai Jack era una serie atrevida y creativa llena de tantos elementos que enumerarlos me podría llevar una entrada entera, y tampoco es cuestión de meteros spoilers sobre la serie. Solo termino diciendo que es una serie que os merecería la pena ver, con el añadido de que el formato autoconclusivo de los episodios os permite casi verlos en el orden que queráis. 


Ah ¿Y os he dicho que Samurai Jack en realidad es un apodo que le ponen unos macarras del futuro, y que nunca llegamos a saber su verdadero nombre? Valía la pena mencionarlo.






 Herr Angarru

5 sandeces:

Mr. DOOM dijo...

Haceis un analisis de Samurai Jack... Y NO LO HACEIS DEL ESCOCES!? Maldigo vuestra estampa.

Fénix A. j. dijo...

Últimamente viendo un montón de gifs de esta serie, y yo sin saber qué era, hasta que veo que le habéis dedicado una entrada aquí.

He visto un par de capítulos y la verdad es que tiene muy buena pinta, y me gusta eso de que se centren en la acción y lo vidual y auditivo para explicar las situaciones: no es un recurso muy explotado y, si se hace bien (que es lo que parece aquí), el resultado es increíble.

Quizá más adelante me dedique a verla en serio. Digamos que yo con las series soy un peligro: me engancho a una, y me la ventilo en una semana. No puedo evitarlo. No importa que tenga más de 50 capítulos de 20 minutos cada uno.

Enrico Pucci dijo...

El clásico mejor envejecido de Cartoon Network, (incluso mejor que la gran Megas XLR) no solo por su estilo preciosista y sencillo, sino también por la fluidez y detalle de sus coreografías de acción, usando esos encuadres y enfoques que darían orgasmos visuales a los amantes de películas de samuráis. Además, no sólo descuidaban su animación, sino también tenían un guión genial, donde podíamos ver no solo una expresión minimalista donde con solo un par de frases ya entendías todo el contexto, sino también episodios donde mostraban temáticas interesantes, como aquel episodio (Mi favorito) donde Aku trata de convencer a los niños que el es el héroe definitivo mientras ellos adoraban a Jack y muestran un fanfic de ellos donde finalmente acaba con el demonio.

Enrico Pucci dijo...

Por cierto, con tantas fusiones deberían lanzar su propias cartas de Yugioh, o mejor de Hearthstone, de forrarian en un tris.

Lord Angelu dijo...

[Mr. DOOM]
Hemos intentado resistir la tentación de no dedicarle todo el artículo al escocés. Quizás algún día le dediquemos su propio artículo.

[Fénix]
Al mantener un formato autoconclusivo, realmente no hace falta vérsela entera. Pero lo vale, eso desde luego.

[Enrico Pucci]
¡Hostia, es verdad! ¡Ese capítulo también es de mis favoritos!
Lo de las fusiones es un tema inabarcable. Muy jodido lo que puede salir de ahí...

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